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Espinaréu, el pueblo de los hórreos

Espinaréu se sitúa en el Concejo de Piloña, a escasos seis kilómetros de la Capital del Concejo. La localidad está dividida por el llamado Río del Infierno. Río que baja estrepitoso desde la cercana Área Recreativa de La Pesanca. El pueblo conserva el encanto de los pueblos de montaña asturianos. Rodeado de montañas y bosque de avellanos, paseando entre sus calles se disfruta del sosiego y de la belleza del entorno. Sus casas conservan la tipología rústica, conservando las típicas galerías y balconadas de madera.

En definitiva es el típico pueblo que podría catalogarse como uno de los más bonitos de Asturias. Pero lo que hace que Espinaréu sea especialmente interesante son los hórreos que pueblan su espacio. Diseminados entre sus rincones, 26 hórreos y 3 paneras confieren a la localidad un interés añadido a su ya de por sí bella estampa y que le hace ser un lugar imperdible para los que visitan el Oriente de Asturias.

Los hórreos.

Estas antiguas construcciones, cuya sobria estampa resalta sobre el relieve de las aldeas asturianas, son vestigios de un pasado cercano que aún siguen teniendo su función. Bienes inmuebles multiusos indispensables en el quehacer diario de los asturianos. Aunque principalmente su usos estaba destinado a ejercer como granero, servían para todo, como guardamuebles, como habitaciones, como trastero. Elevados del suelo por medio de los pegoyos protegían las cosechas, el grano y los alimentos de la humedad y ponían fuera del alcance de los roedores todo lo que allí se guardaba.

Hoy, y según que época del años siguen apareciendo cargados. En su interior de patatas, cebollas, en el exterior colgados  de los gabitos (ganchos de madera) encontramos maíz, fabes o cebollas y debajo de la caja además de todos los trastos inimaginables todos los tipos de vehículos. Coches, motos, bicicletas y carros reposan al cobijo del hórreo protegidos del agua y la humedad.

Ruta etnográfica.

Después de visitar este conjunto etnográfico tan especial, la ruta se puede complementar visitando la cercana Área de La Pesanca. Un remanso de frescor y verdor rodeado de agua y castaños. Desde allí mismo parten varias rutas senderistas. Una de ellas accede a la Foz de Moñacos, un paraje de extraordinaria belleza. Un tajo de paredes verticales excavado en la roca por el nombrado Río del Infierno.

 

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2017-08-22T10:44:16+00:00 agosto 22nd, 2017|Lugares de Interés|Sin comentarios

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