La Quintana de Romillo conserva en su interior el gusto por las cosas bien hechas y por la decoración tradicional y la restauración. Con mucho tesón, han sido decoradas todas las estancias, desde las habitaciones hasta las zonas comunes y los baños. Ningún detalle ha sido dejado al azar. Un profundo trabajo de investigación y decoración ha hecho posible que los interiores de La Quintana sean acogedores, hogareños y con un punto ideal de intimismo para quién decida pasar unos días en un entorno de estas características. |